Gracias a todos mis compañeros de Metáforas y en especial, a Diana Gioia.

No te siento.

Quizás, de violines
el sollozo lento,
se vaya llevando al fautor olvido,
tu viril espíritu, el carácter cruento.

Tal vez mis susurros abrieran la fosa;
despistan el brindis del dúctil contento,
el goce sepultan.

Devuelve un lamento
dócil, frágil, suave,
si tu luz ahuyento.

Mi sinceridad arruinó tu estima.

No te siento.

Ahoga en la noche,
fragor, mi sustento
al vivir los pasos, por aquella playa,
vestigio en la orilla, de tu sentimiento.

Me siguen tus iris en el aire, verdes.
Abatiré el corpus, mudo, con el viento
el rictus doloso, débil actitud,
súbito en el cantus frágil del intento.

Encumbre la faz
el fútil aliento.

El mar de la vida.
En su triste arena confusa me siento.
Ahora, te aguardo.

(c)María Teresa Aláez García. Mayte Aláez.  Pernelle.

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