Gracias a todos mis compañeros de Metáforas y en especial, a Diana Gioia.

Tu adiós me ha sajado, entre dorso y semblante,

los enormes vacíos, de mil dagas cubiertos;

son saetas sombrías del espíritu hablante.

Los sepulcros pululan. Invisibles los huertos.


Si mi amar anodino, grietas cubrió en tu mente,

si en el frágil sentir la estima rompe un vado,

no pretendo obligarte a seguirme de frente

sin haber, de algún modo, tu ansia compensado.


El sonreír tomaste de fórmula de vida.

Tu triste pesadumbre, sin duda, la congoja,

guardaré si lo asumes. Mas la deuda debida

bajo el azur del cielo, en oro se deshoja.


Un dios porta la luna en sus abismos hondos,

la luz indaga puertas de vastos horizontes,

el ave mece el tiempo en oscuros trasfondos.

Brillan dulces la paz y el bien. Ríen los montes.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

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