Maternidad

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Corregido en el foro Métaforas de Diana Gioia


Sí a tiempo, una caricia,
un no simple con decoro,
la palabra en el instante,
su ternura protectora,
la dulce complicidad,
exonera al ser amigo.
El abrazo confidente,
las noches en inquietud,
es su embrujo.

El amor correcto, blanco,
en un reproche se ahoga;
la tristeza que se omite.
Una mirada se obstruye
en las edades de oro.
Su amistad no la destruyas:
débil, no la necesitas.
El vínculo permanente
es su embrujo

La opinión ya corregida
o libre y los  mil errores,
los esfuerzos laborales
con el cuidado infantil,
las canas, pronto, sedosas,
las arrugas en la frente,
en la enfermedad, quietud,
su quehacer dulce y útil,
es su embrujo

El dar todo y no pedirlo,
a los nietos asistir,
el defender por encima
de principios inflexibles,
la búsqueda previsora,
encontrarse sin escalas,
la noche entera esperando,
la explicación invisible,
es su embrujo.

Sea varón o mujer.
Su estatura, raza, ideas,
listo o necio, malo, inútil,
su estima todo redime;
La senectud le descubre
la imagen de tu persona:
un espíritu inherente,
el  joven hábil y dócil.
Es su embrujo.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

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Maite

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Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.

Comentario a una foto de Jnkrls56:
(c) Juan Carlos González.

1
Equilibrio descompensado.

La locura del cuerdo,

sensatez del inane.

Se pierden las veredas.

I

Quizás se reconstruye.

Camino a Maite.

Luna interior. Selene lógico.

Barca sin remos,

se deja fluir.

II

Crítica en el remonte

fácil de olas diarias.

Sudor marino.

Opulencia central

derrota al desahogo

del vaivén falso.

Vestir de césped.

Vuelo en cisne sin rumbo

Desbarajuste.

Mis sendas. Débil ruta.

III
La luna silencia sus luces
tras mis ojos y las remonta
hacia los leves olivares.
Elite esquiva de los necios;
cénit de rumbos nacarados.

No pueden, impunes, robar
los pequeños brillos solares
colocándoselos encima
como la triste y gris alfombra;
tremenda noche. Timidez
inmóvil, fútil, de las aguas.

IV
Cunas de hiel,loco deshielo,
adormecen a los ingratos.
Los mechones de dulces algas
ciñen capilares heridos
o piedras cardíacas rotas
por puños de casualidad.

V
La preñez del bote, reúne
las facetas: cálida y fría,
verde, azul o diurna, gentil,
indócil, débil  e insondable,
recóndito lecho oceánico.
Paz insensible en su interior.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

Microrelatos para Ediciona

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Corregidos en el foro Metáforas de Diana Gioia

1.- Cuando te fuiste, tu rostro esculpía en nuestros corazones un nuevo futuro. Ahora que has vuelto, no reconozco ni siquiera el aroma de mi cariño perfumando tu ropa. Únicamente a causa de los moratones recibidos en el alma por las heridas de tu voz y tu desprecio, sé que, por fin, estás en casa.

2.- ¡No, no te vayas! Las alondras describen silencios de muerte en sus vuelos apagados, en las olas del tiempo que hace siete años, te hicieron partir para estar con ella. En su momento te dejó y ahora te reclama para cuidar de un hijo que ni siquiera sabe de tus genes en su origen. En trece años, construí una mentira y en dos horas, un jergón y una manta de mi abuela sustituirán el calor que jamás nos regalaste.

3.- Hay otra soledad que el silencio encierra entre cristales de dióxido de carbono. Todos la conocemos pero no la nombramos porque su dolor supera al del mayor sufrimiento padecido. Es esa soledad triste, fría y real en la que aceptamos y asumimos que nuestra conciencia tenía razón y, por fin, reconocemos que sí fuimos culpables.

4.- ¿Qué haré contigo? y… ¿Qué haré sin ti? Tu rostro reposado, vacío de sufrimiento no refleja ese corazón que sé que conoce la angustia a cada momento y por eso no haces más que preguntármelo todo y avasallarme porque sabes que yo… lo sé. Y me pides seguridad a cada instante, quieres verme fuerte y que te proteja. Cómo, hijo, cómo pretendes que te cuide y ampare tu angustia si soy yo la primera que hiere tu pequeño corazón negándote mi cariño para que te veas solo y alcances una autonomía que te hará hombre.

5.- No puedo… no sé. Puedo… sé. Sé y no puedo. No sé pero puedo. La peor barrera es la que forman mis pensamientos y mis recuerdos, luchando por hacerse sitio en el grado más alto de la conciencia, donde la luz [color=brown]caldea[/color] la felicidad prometida. A cada momento se cierra el tragaluz que reconoce la realidad y mi yo, sombrío, vuelve a dormirse entre terribles tormentos que, en realidad, no existen.

6.- Un día tuve una inspiración. Fue tan bella… que ni siquiera puedo describirla y al llenarme de su dicha… la olvidé por completo.

7.- Tu primer “no” me hizo abandonar la música. El segundo, el baile. El tercero, aquellos paseos por la playa y el cuarto, me obligó a sentarme a trabajar para ganar la mayor cantidad de dinero posible. En vista de que mi rebeldía izaba mi cuerpo hacia la limpieza interior, torturaste mi confianza y mi cariño e incluso así, te deseé mucha suerte y te dejé marchar. Pero volviste con el infierno en tu mirada y hasta hoy, seguimos profanando el rescoldo de la sima más perdida. Ahora la luz vuelve a reclamar tus ojos hacia otro destino y me acabo de enterar de que tú nunca me dijiste “no”. Entonces… fui yo.

8.- Unas personas hacen que las otras sean mejores porque ayudan a sacar la parte buena de su interior. Otras sacan la parte más negativa, porque son personas tan amargadas y tan aferradas al materialismo que sólo saben reconocer a la gente en sus miserias para dejarlas en evidencia y sentir que tienen poder sobre ellas.

Por otro lado, nuestra respuesta también incide en nuestro comportamiento. Ante personas que tienen con nosotros un comportamiento sincero, que puede ser positivo en ocasiones y en otras negativo pero siempre saliendo desde su corazón y usando el amor, la respuesta es positiva y creativa. Ante personas que mienten y manipulan usando a los demás para conseguir su beneficio, aunque sea usando un lado benévolo y generoso pero falso, la respuesta puede llegar a ser hasta violenta.

Después no pregunten el porqué una persona puede ser como Belén Esteban o como la Infanta Cristina. Pregúntense cómo son ustedes por dentro para que la reacción de los demás sea desaforada o amable  y qué pueden haber visto los demás o haber hecho ustedes.

¿Tocar fondo? Lo rozo con los dedos. Mido la distancia porque, de un momento a otro, me daré de cabeza contra la nada, dura, fría e invisible pero cierta.

¿De qué sirve sentir envidia, odio? De nada. Yo prefiero sentir admiración y disfrutar de aquello que considero inalcanzable. Intento llegar pero el camino es demasiado largo y ya no tengo fuerzas. Recorrerlo, aunque sea por unos metros, será suficiente.

Y a pesar de las llagas en la piel, de las heridas que escuecen sin remedio… seguir adelante.

9.- Llegó la primavera. Las hormonas se suben por las paredes y los ánimos serpentean por los suelos. La crisis enturbia expectativas. El trabajo y los sueldos están cristalizados mientras sostienen un carro de corrupción pintado de verde plomo: la gente piensa que los políticos tienen la solución a sus problemas; no están desorientados excepto en una cosa: que las únicas cuestiones y dudas que los políticos resolverán serán las propias y las referidas a sí mismos y a sus familias, aprovechándose, precisamente, de los sueldos que debían  alimentar y proteger a los cuatro millones y medio de parados españoles.

No harán nada más. Ni los de izquierdas, ni los de derechas ni los de centro. Solamente se dedicarán a sufragar sus gastos y necesidades a cuenta de las vidas y los derechos que necesitan quienes les votan.

Mientras los cinco miembros de una familia están en paro y viendo cómo la única casa que pagaban con tanto sacrificio saldrá a subasta porque no han podido pagar la hipoteca, los políticos han cogido sus sueldos brutos y se han ido de vacaciones con sus amantes. O se han comprado coches caros.O envían a sus hijos a colegios privados.

Y nosotros… les seguimos votando como idiotas.

Hemos votado una democracia y hemos dado la dirección de la misma a unos necios que no saben mandar. Sólo saben estudiar como enanos para repetir los contenidos de lo que aprenden como loros en los exámenes para sacar la nota máxima – no todos los políticos tienen un expediente brillante, ni mucho menos- aunque no han asimilado nada de nada de lo estudiado. Porque no por tener una carrera universitaria se es inteligente, necesariamente, o culto. Saber gobernar un país no es fácil y cualquiera no está preparado para ello. ¿Por qué no hacen que los políticos pasen un test psicológico o cinco o diez para ver si están preparados para mandar? Porque seguro que para enriquecerse y hacer más ricos a los ricos sí están preparados. Siguen mandando los mismos de siempre pero envueltos en otros ropajes. Da igual el color del traje que se ponga el gobierno: el forro siempre tiene el color del dinero.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

El lienzo de mi vida

1 comentario

Corregido en Metáforas de Diana Gioia.  Gracias a mis compañeros y amigos.

Esbozó Yavhé, un día, mi viaje en lienzo blanco.
Frenesí de esperanzas, un fondo en tinte verde.
Su lápiz de cristal delinea en un rasgo
las rutas de mi ser; siguen puntos de un frente,
donde, dulce, se colma el vacío capazo.

Allá, en aquellas rías, remarcó por sus dedos
la cuna protectora, con sábanas de lino.
Donde gime el espíritu del tembloroso Ebro
mis brazos, por la Madre, se duermen commovidos.
Los pies conducen rumbos en un devenir fiero.

El agua, en mi presente, me llevó por las cuevas
del Drac. Después Cartago, la muy noble y heróica.
El oro pinta hilos en rutas altaneras
Madrid, del Rey esfinge; en el centro de Europa;
lucen, los Alpes, lilium, inmóvil, en las huellas.

Tras atraerme el aire el reclamo del sol
los caminos de luz, por mi vivir, discurren.
La arena abandonada, escucha mi canción.
Crucé por el Estrecho, y al retorno, el disfrute:
la Villa de las Joyas, en la noche, esperó.

Mil puestos son los sinos deshojando jornadas
mientras locos inmunes desdibujan mis días.
Tradiciones, en notas musicales, sonaban;
retendrán los pinceles, las grises acogidas.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

Lazos negros.

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Tras el paso por el taller del foro Metáforas, dirigido por Diana Gioia.
Lazos negros.

Un solar de nudos toscos, entretejidos de rosas.
El eje de la conciencia, tocada de grises sombras.
Espinas y terciopelo, bifurcación de neuronas.
Edén cande sobre púrpura, con luz estéril y torda.

Lazos negros.

Anexiones de propósitos, lúgubres y quejumbrosas,
carreteras deslizantes de pulsación positrónica
redirigen frenesís entre distintas personas,
enlazan las estructuras, de circuitos, conectoras.

Lazos negros.

Buscan los órganos tísicos de las bujías agónicas,
repulen las intenciones tristes en los blocs de notas.
Mausoleos del decir, Pronunciaron sus estrofas
ante túmulos de ideas que jamás guardan la forma.

Lazos negros.

Desde tierra hasta el azul reducen la trayectoria.
El índigo rompió en trozos los rubís. Fijan ahora
en mis manos los cristales del miedo y de la deshonra.
Despunta en lo oscuro, libre, la paz, joven y sedosa.

Lazos negros. Negras rosas
en mis sentidos sollozan.
Un funeral de las horas
calladas. Bruna congoja.

(c) Maria Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

Navidad 4

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Tras el paso por el taller del foro Metáforas, dirigido por Diana Gioia.

Oficio, al ver los ojos, un convite de afecto,

exultantes con orlas de luz y de alegría;

vinculadas las manos, su ternura y apego

junto a quienes perduren en perpetua agonía.

Espumillón de estrellas rosas, verdes, azules.

Versos en oro y plata destilarán las rutas

al seguir adelante. Oprimen los empujes

de la vida. Recogen, en blanco, sus fortunas.

Y llegado el minuto de reunirse a la mesa,

dulces y nobles ojos perdí en sueños fingidos.

Propinas generosas de las palabras nuevas.

Desaire indiferente del frágil desatino.

Festín estimulante. Navidad cotidiana,

celebración de fiesta, tras un menú variado:

pacífica tertulia, con cariño, en las casas;

hojas de tinte cobre  durmiendo desde antaño.

Cirios bajo la artesa, aclaran la oquedad.

Los mortales, conscientes, consiguen su tesoro.

Busquen virtud los hombres. En la honra, el lugar,

si el mundo no sepulta, en el tiempo, su rostro.

(c) Maria Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

Baila con la tierra

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Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.

Baila con la tierra.

El compás del aire cubre su deseo.

Por viso, la brisa

adorna la ruta con halos sinuosos,

colores sutiles.

Corrientes felices. Riachuelos vivaces.

Quejumbre en la boca, penosos plañidos.

Carámbanos dóciles.

Oscilan susurros

en las centenarias rejas del balcón .

Y parte el otoño. Circulan, con sueño,

las nieves, los lagos de niebla y de luz.

Engullen la fobia y crepitan ascuas

en la llar horrible de las confusiones.

El viento la acuna.

Le ciñe, sutil,

el cinto, tan fuerte, su ansia, tan débil.

Gira, trota y rompe en bravos empujes

el talle de hierbas

fiel, redondo y justo.

Danza, luz inútil, horno de la mente

de un ser que destruye

la vida en segundos.

En un rayo fósil, situó su raíz,

volcanes de piedras, sirimiris viles,

aguas misteriosas.

Paraísos ciegos.

La música extraña,

sigilo inmortal.

(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Pernelle.

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